CAPÍTULO 1 - EL CASO DE MI VIDA




 1 - EL CASO DE MI VIDA



-Eli no me esperes para almorzar, me voy a la escena del crimen entonces tardaré para regresar voy a comer algo por la calle nomas, ¿No te molesta?- Me habla Tom mi mejor amigo y mentor del departamento de policía mientras se levanta de golpe mirando al reloj para tomar su chaqueta para poder irse

-No hay problema vejete, igual tengo mucho papeleo inútil que hacer- Le respondí con sarcasmo sin esconder mi cara de aburrimiento -Te veo hoy a la noche en nuestra pizzería- Respondí sin mirarlo para continuar escribiendo en la computadora los papeles que estaba transcribiendo

-Nos vemos en la noche pequeña- Responde Tom colocando una mano en mi hombro -Tranquila Eli ya llegarán los casos cuando menos lo esperes- Dice tratando de animarme con una pequeña sonrisa y me acaricia la cabeza tiernamente para luego darse la vuelta e irse

-Si Tom los casos llegan a bulto... pero no me dan ninguno- Respondí en voz baja, realmente estaba frustrada llevando tanto tiempo en la estación dedicándome con mi vida y mi alma para que sea ''Santana la limpia mierdas'', para ustedes que no me conocen los pondré al tanto...

Desde que me recibí de la academia de policías vengo luchando para ser detective pero siempre me ocupo de papeleos o peor me dan las tareas que los policías no quieren hacer como un código 82 <<persona en estado de extrema ebriedad>> que normalmente están en un estado deplorable como vomitando por los aires o aventando cosas, también atender a peleas entre vecinos porque uno se estaciono 5 centímetros sobre su acera y varias mierdas de este tipo que son de partirte la maldita cabeza; Obviamente por ser la más joven a mí me toca hacer todo lo mencionado anteriormente

...

En eso que divagaba en mis pensamientos haciendo mi ''trabajo'' por inercia veo que Tom viene corriendo y dando pequeños saltitos de alegría

-Eli no sabes que paso- Dice casi susurrando haciéndome gestos para que me acerque más a él

-¿Encontraste un pañal geriátrico de tu talla?- Pregunté con mi cara de amargada arqueando una ceja esperando que Tom me hable sin dar vueltas, ya que suele hacerlo cuando el teniente me asignaba una tarea molesta que nadie quería hacer

-Desembucha ya Tom- Bufé masajeando mi entrecejo ya presentía la desgracia viniendo a mi

-Eli te van a dar un caso...- Dice Tom casi saltando de la alegría haciendo que yo saltara de mi asiento

-¿QUÉ... a mí?... ¿Vejete se te olvidó tomar omega 3 o que?... hazme un favor y deja de saltar que te ya no tienes edad para eso- Respondí un tanto molesta e incrédula retomando mi fastidioso labor en el teclado.

-Eli es enserio, escuche al Teniente hablando con Rick, te van a dar un caso- Responde Tom aún entusiasmado -Y deja de hacer bromas sobre mi edad... soy sabio no viejo jaja...- Responde cruzandose de brazos riendose solo porque yo seguía pensando que todo fue un mal entendido ya que no sería la primera vez que me pasa.

-Tom me preocupas... escuchaste mal como siempre o seguramente ya estás senil- Dije soltando una pequeña risa, Tom odiaba que le hiciera bromas referente a su edad.

-Elizabeth Santana que sea la última vez o prometo que...- Responde Tom levantando su mano para señalarme cuando Rick aparece interrumpiendo nuestra discusión.

-Santana necesito que vallas a esta dirección junto al señor Uriel Robinson... al parecer fue víctima de un robo- Dice Rich dejando sobre mi escritorio una dirección en una hoja de papel mientras hago una cara de total sorpresa abriendo mis ojos mirando a Tom y al papel sobre mi escritorio, no pude creerlo

-Claro no hay problema voy de inmediato- Respondí tratando de creérmelo, tomé el papel con la dirección y me fui corriendo a mi auto, al sentarme en mi auto me quede unos minutos tratando de tragar la información al fin después de tanto tiempo siendo la novata, para ser más exacta 5 malditos años al fin me dan un caso, entonces empecé a investigar en mi notebook de la patrulla necesitaba saber más de este tal Uriel.

...

Llegué al set de grabación ''Robinson'' totalmente alegre, la felicidad no entraba en mí, no podía evitarlo mi primer caso y me sentía como James Bond, sexy, brillante y muy sexy

-Gracias a Dios no era un asesinato porque con la alegría que tengo no conseguiría dejar de sonreír como ahora...- Dije en voz baja para mi misma, estaba tratando de encontrar al dueño el señor Uriel Robinson para hacer algunas preguntas referentes al robo, pero estaba completamente perdida en el enorme set lleno de pasillos, escenarios muchas luces y cables por todos lados, así que me acerqué a un amable señor que aparentaba tener unos 40 y tantos así que me acerque .

-¿Disculpe señor pero donde puedo encontrar la oficina del señor Robinson?- Pregunté apoyando una mano sobre su brazo.

-Si deseas yo me dirijo a su oficina, yo la acompaño señorita, sin problema- Dice el amable señor regalandome una sonrisa.

-Me llamo Alan por cierto- Responde el amable señor estirando su mano para saludarme.

-Muchas gracias señor Alan, soy la Detective Santana- Respondo con una sonrisa y devolviendo el saludo.

Yo empecé a mirar específicamente al señor Alan, tenía un bigote y cejas gruesas de color grisáceo con aspecto divertido, parecían esos abuelos de las películas, en esto que me dirigia a la oficina hablé con Alan, él es un amigo muy cercano de la víctima y técnico encargado de las cámaras del set

...

Cuando al fin vi la puerta que decía ''Uriel Robinson'' que Alan me indicó, le agradecí, entonces me dirigí a tocar la puerta y escuche una voz mansa

-Adelante por favor- Dice el señor Uriel al entrar veo a un hombre muy alto, con ojos castaños, pelo castaño oscuro y una apariencia pulcra, el señor vestía un traje negro con una camisa blanca y una corbata roja que se encontraba floja pero tenía una apariencia muy elegante, para ser señor estaba muy guapo

Con la mirada recorrí cada rincón de esa hermosa oficina, tenía el tamaño de mi sala, todo con un tono gris oscuro y un escritorio de madera oscura y con vidrio todo muy moderno, entonces ahí le hice varias preguntas de rutina, dándome cuenta que la oficina del Sr Uriel estaba intacta, ordenada y su caja fuerte debajo del escritorio no mostraba ningún indicio de fuerza y ​​según el señor Uriel ni siquiera sabía que le habían robado y solo hoy a la mañana se dio cuenta del robo a la caja fuerte cuando quiso retirar un documento de una propiedad, notando así que su reloj de bolsillo bañado en oro de mucha antigüedad y mucho valor sentimental ya no estaba ahí, según él las únicas personas con acceso al mismo sería él, la secretaria y el abogado aunque puede que alguien haya allanado el mismo ya que esa semana vinieron personas ajenas al estudio entonces traje mis elementos de trabajo para buscar huellas digitales <<Esto será pan comido>> Pensé

Después de tomar nota, hacer mi investigación pertinente me despedí del señor Uriel, ya tenía una sospechosa número uno la secretaria que irónicamente salió de vacaciones esa misma semana aunque Uriel no cree que haya sido ella, pero para eso necesito pruebas entonces tengo que seguir investigando y de ahí empezar a descartar, cuando tuve la idea de buscar sospechosos revisando las cámaras de seguridad mientras que laboratorio pudiera darme respuestas de las huellas encontradas en la caja fuerte

Será mejor buscar al abogado y la secretaria para tomar muestras luego con las cintas de seguridad iré por los demás sospechosos, en ese momento que divagaba en mis pensamientos de cómo encontraría al hijo de perra di unos pasos al frente tropezando con unos cables gruesos que el señor Alan llevaba haciéndome caer de frente quedando de rodillas en el piso

-Lo siento Detective no la vi venir, es mi culpa por arrastrar los cables- Responde el tierno señor atolondrado que abrazaba fuertemente los cables y visiblemente avergonzado

-No descuide señor Alan, yo no me fije por donde andaba- Respondí riéndome torpemente por la situación

-¿Estas bien?- Escuche una voz grave y tentadoramente sexy, había una mano extendida frente a mí así que levanté la mirada y acepte la mano para poder levantarme, era un hombre alto que venía con Alan, sostenía esas cámaras grandes y pesadas en uno de sus hombros, simplemente no pude dejar de mirar sus ojos, que me atrapaban sin poder desviar la mirada, era un hombre de cabello negro con ojos color café intenso, tenía unos brazos... unos hombros grandes y fuertes que sinceramente quería pedirle su número <<Uh que sexy>> pensé.

-Si estoy bien gracias- Respondo sosteniendo la mano de aquel fortachón hasta que el señor Alan me habla volviéndome a la realidad haciendo que suelte de golpe esa mano tentadora

-Detective, recordé que llamamos una empresa de limpieza por una enorme mancha en el tapizado de la oficina del señor Robinson aquí tengo el número de la empresa si es que sirve de ayuda- Dice Alan sacando una pequeña tarjeta de su bolsillo

-Muchas gracias señor Alan eso sí me puede ayudar... ¿Disculpe molestarlo otra vez pero usted me podría indicar dónde está la sala de seguridad?- Le pregunté al señor Alan. -Necesito ver las cámaras de la zona de la oficina del señor Uriel, si no le molesta- Pregunte guardando la tarjeta en mi pequeña libreta de bolsillo

-Si desea puedo acompañarla tengo que entregarle la llave del depósito al guardia de seguridad, solo dame unos minutos para llevarle la cámara a Alan en su taller- Dice el señor sexy mostrando una media sonrisa, se veía un poco tímido y nervioso

-Si, no es molestia, te esperaré aquí- Respondí seria pero por dentro le estaba piropeando peor que un albañil;

-Hasta luego detective y suerte... Hay gracias Dani porque yo solo no puedo más con todo este peso jeje...- Responde Alan mirándome para luego darse la vuelta y mirar al tal ''Sexy Dani''

Al pasar unos minutos aparece el tal Dani para llevarme a la sala de seguridad, una vez dentro de la habitación el señor sexy le dice al guardia si me puede facilitar las grabaciones de la semana

-C-claro señor Daniel, son 5 cámaras del pasillo y serían las grabaciones de toda la semana... son 35 cintas en total- Dice Sebastián colocando las cintas sobre la mesa un tanto nervioso

-Sebastián ¿Podría hacerte unas preguntas?, son de rutina... será rápido- Le hablo sacando mi libreta de bolsillo pero para mi maldita suerte Sebastián cambió de postura conmigo parecía listo para coquetear, esto amigos son gajes del oficio, solo porque tengo una puta arma no nos hacer almas gemelas pero bueno como les dije gajes del oficio...

Después de hablar con él y recibir muchas insinuaciones de parte de su parte me retiro de la sala de seguridad con las cintas para ir al estacionamiento que quedaba cerca o eso decía las placas

-Disculpa detective pero... ¿necesitas ayuda?- Pregunta Daniel mirando al piso y un poco ruborizado <<Ay que tierno... intimido a este enorme tipo>> Pensé

-No ya conseguí todo lo que necesitaba pero igual gracias por tu ayuda Daniel y dile a tu padre que me estaré comunicando con él- Respondí para darme la vuelta para ir a mi auto

-Perdón pero... ¿como sabes quien es mi padre?- Pregunta, entonces me doy la vuelta para mirarlo

-Soy detective... siempre hago mi tarea- Le hable de forma coqueta y guiñandole haciendo que él se pusiera más tímido, cuando ya estaba en el estacionamiento escucho a Daniel

-Lo siento pero no alcancé escuchar tu nombre...- Pregunté con entusiasmo entonces le respondí -Haz tu tarea fortachón- Me retiré del lugar para ir a revisar las cintas para luego irme junto a mi viejo en la pizzería

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