-Señor Uriel ¿Puedo pasar?- Pregunté tocando la puerta de su oficina
-Adelante por favor- Responde la voz mansa tan peculiar del señor Uriel, entonces pase para poder hablar con él sobre su ladronzuelo
-Lamento venir sin avisar pero lamento informar que su secretaria le robó su reloj- Hable con firmeza hasta que note una cara de desconcierto del señor Uriel que me interrumpe
-No puede ser Diana es una mujer íntegra de mucha confianza... ella no me haría algo así seguramente es un mal entendido- Dice Uriel aparentemente sin entender la situación
-Lamento lo ocurrido pero Diana es la única con acceso a la caja fuerte, además ella tiene motivos ya que tiene una deuda con el banco los últimos meses se estuvo embargando una gran parte de su sueldo y lógicamente debe el alquiler y otras cuentas más haciendo que robar algo caro y prácticamente olvidado en la caja fuerte fuera una gran tentación y una solución más rápida...- Dije mientras caminaba lentamente por la oficina cuando me detuve para mirar a Uriel a los ojos
-Además lamento decir esto pero las únicas huellas digitales que están en la caja fuerte son las suyas y las de su secretaría, solo piensenlo ¿Porque salió de ''vacaciones'' tan repentinamente?- Dije mirando seriamente a Uriel esperando alguna reacción aunque se veía notoriamente incrédulo delante de mis argumentos y pruebas -Ahora Señor Uriel es su decisión presentar cargos o no contra ella aunque igualmente ella tendrá que responder por el delito de robo- Dije para finalizar la conversación dejando perplejo a Uriel cuando repentinamente él se sentó con brusquedad en su silla
-Emmm... si gusta puede pensarlo un momento... llamarme, estaré buscando a Diana Duran... y su reloj...- Respondí dudosa dando pequeños pasos hacía atrás para así retirarme de ahí ya que Uriel permaneció inmutable.
Para mi suerte después de casi 30 minutos buscando el estacionamiento recibí una notificación del banco informandome que Diana había usado su tarjeta en una cafetería casi a las afueras de la ciudad pero quedaba cerca del set <<Vaya golpe de suerte>> Pensé
...
Así que llegué a la cafetería la busqué con la mirada una vez que la encontré me acerque a ella para hablarle y me presente
-¿Usted es la Señorita Diana Durán?- Pregunté poniendo mi mano en mi bolsillo para sacar mi placa
-Si soy yo ¿quien es usted?- Pregunta un tanto a la defensiva
-Soy la detective Elizabeth Santana, vengo hacerle unas preguntas con respecto al robo del reloj del Señor Uriel Robinson- Respondí mostrando mi placa -¿Puedo sentarme?- Pregunté
-Si, Claro no hay problema ¿en que le puedo ayudar?- Responde segura en un tono un poco prepotente
-Si no es problema voy a grabar nuestra conversación... ya sabe para evitar estar llamandola para preguntar lo mismo- Hable poniendo mi mano en el bolsillo y poner en la mesa la grabadora, ella respondió que no habría problemas con eso entonces me acomode en la silla frente a ella
-¿Usted sabía que es la única con acceso directo e independiente a la oficina del sr.Uriel aparte del mismo?- La miré fijamente esperando algún cambio anímico pero Diana no dejaba de mirar a su taza de café mientras daba unos largos tragos
-Si soy una funcionaria responsable y honesta por eso me gané su confianza para tener ese ''privilegio''- Respondió haciendo gestos de entre comillas con una risa forzada
-... Si pero parece extraño que justo en la semana del robo usted salió de vacaciones muy repentinamente- Dije mirándola cuando noté que su postura segura empezó a tambalear parecía estar buscando una buena razón a su coartada
-... Es solo una coincidencia oficial...- Soltó otra risita nerviosa y mantuvo la mirada en la mesa de al lado tratando de evitar contacto visual -Es que... usted sabe... mucho trabajo y estrés, esto no es nada bueno a mi salud, yo soy una persona hipertensa- Responde un tanto nerviosa <<Bingo ya cayó>> Pensé
-Sabías que en las pruebas de ADN solo había 2 personas diferentes... Usted y el señor Uriel- Dije mirando a cada reacción
-S-si soy su, su secretaría- Responde más nerviosa y tratando de reírse, aunque no lograba controlar los nervios
-Lo más extraño es que tu deuda en el banco fue totalmente pagada...- Dije poniendo mi mano en el mentón. -Me podría decir ¿que puedo hacer yo, para lograr pagar una suma de dinero tan grande recibiendo solamente un sueldo mínimo?- La miré fijamente notando cada tic de nerviosismo que invadía el cuerpo de Diana, hasta que ella se levanto rápidamente con la intención de huir pero Elizabeth Santana es más rápida entonces la tome del hombro haciendo que se sentara bruscamente en la silla
-Señorita Durán usted es acusada por el robo al señor Robinson tiene derecho a permanecer en silencio. Cualquier cosa que diga podrá ser utilizada en su contra en un tribunal. Tiene derecho a un abogado durante su interrogatorio. Si no puede pagarlo, se le asignará uno- Dije acercándome a ella con las esposas, para así llevarla a la estación
...
-No puedo creerlo mi primer caso cerrado, no fue la gran cosa pero al fin un caso- Gritaba feliz tirandome en el sofá de mi casa -¡Soy la puta ama!- Me felicite
-Lo sé Eli y lo hiciste muy bien, fuiste la más rápida en la estación en cerrar un caso- Responde Tom trayendo mi caja de pizza para festejar
-Ni me compares la otra vez Miguel tardó casi 4 mes para poder encontrar a los ladrones del banco regional, el idiota tenía las huellas hasta los documentos de los culpables, espero 4 meses para hacer la orden de captura que en después de 24 horas se ubicó a cada uno de los ladrones- Dije molesta con la absurda comparación con policías totalmente corruptos e ineficientes
-Tienes Razón Eli, tu eres excepcional y estoy orgulloso de ti pequeña- Responde Tom entre risas por mi molestia dándome un fuerte abrazo, Tom es lo más parecido a un padre, el saber que él estaba orgulloso de mi me llenaba de alegría al fin sentí que lograré realizar mis sueños y esto solo estaba empezando. Cuando se hizo más tarde acompañe a Tom a la puerta de casa para despedirlo mañana sería mi día libre pero no el de Tom entonces prefirió retirarse, una vez que él se fue me dirigí a mi sofá
-Rayas parece que al fin la vida empieza a sonreirme después de tantos fracasos al fin siento que todos mis sacrificios empiezan a dar frutos- Le dije a Rayas mientras me recostaba a su lado en el sofá para acariciarlo -Que bueno que te tengo a ti- Termine de decir esto y escuche el timbre de mi casa
-¿Quién será a esta hora?- Cuestioné para así abrir la puerta y terminé completamente perpleja
-Hola detective... disculpe molestarla pero...- Dice Daniel acercándose y yo sin entender qué hacía él en mi casa a esa hora, entonces doy pasos hacía atrás -No puedo evitarlo Santana...- termina de decir esto sin dejar de mirar mis labios y avanzando adentro de casa hasta que él cierra la puerta sin despegar su mirada sobre mi
-Pero... no podemos Dani...- Respondí un poco nerviosa pero fui interrumpida por su dedo callandome
-Shh... tranquila el caso ya está cerrado... ¿qué nos detiene ahora?- Preguntó Daniel sosteniendo mis brazos con firmeza -¿No quieres divertirte... o acaso tienes miedo?- Insiste Daniel estirandome hacía él quedando mi cintura pegada a la de él
-Realmente no... no se que decir...- Respondí realmente confundida, por primera vez no sabía si seguirle la corriente o detenerme ahí mismo <<¿Esto está bien... es lo correcto?>> Pensé
-Solo dejame mimarte Santana- Responde Daniel y sin esperarlo sujeta delicadamente mi nuca y con la otra mano hace pasar debajo de mi blusa para acariciar de forma ascendente mi espalda para así acercarse despacio y poder besarme, pero lo separe de mis labios necesitaba saber qué sucedía aquí pero mi fuerza de voluntad empezó a desmoronarse cuando Daniel besó mi cuello lentamente
-Sé que tú también me deseas- Me susurra Daniel para finalmente besarnos apasionadamente, solo sentía ese calor abrasador inundando completamente mi cuerpo y así nos dirigimos a mi sofá caminando torpemente mientras Daniel trataba de quitarme la ropa cuando nos caímos sobre el sofá, pero eso no impidió que siguiéramos poniendo más leña al fuego
-Al fin te tengo Elizabeth- Dice Daniel con su voz agitada entonces sin esperarmelo me caí del sofá y al levantarme me doy cuenta que todo no pasó de un sueño erótico con Daniel
-Que lastima el haberme despertado ahora, por lo menos quería haber llegado a sus pantalones- Dije con cierta decepción, al menos sé que Daniel muy pronto saldría de mi sistema ya que ahora ya no me encontraría con él -Es cuestión de darle tiempo al tiempo- Me respondí para levantarme e irme a mi cama
...
La mañana siguiente fui a la oficina, en realidad no esperaba que ese día me dieran más casos ya que los milagros no se presentan en combos, pero estaba muy equivocada
-Elizabeth necesito que vayas a esta dirección, serás la compañera del detective Omar Castillo al parecer hiciste un buen trabajo- Me habla Rick dejando un papel con una dirección anotada, al dejarme la nota me da unos golpecitos en la espalda en señal de felicitarme.
Me levanté rápidamente de mi escritorio para ir a encontrarme con Omar, me dirigí a la puerta de entrada cuando tomé mi celular para poder escribirle a Tom y avisarle la buena nueva pero lo que yo no sabía es que así como yo que estaba saliendo a toda velocidad alguien venía en sentido opuesto para entrar al departamento de policía, solo pude ver como impacté en el hombro de alguien grande, provocando que pisara mal el primer escalón de la entrada por instinto cubrí mi rostro con mis brazos ya que sabía que caería escalera abajo pero para mi suerte no fue así, porque sentí que alguien me abrazó mi cintura por atrás sujetándome firmemente impidiendo mi caída por la escalinata
-Como lo siento en verdad, no te vi venir ¿Te encuentras bien?... ¿E-Elizabeth?- Responde mi agresor-salvador, haciendo que mi piel se erice, estaba muy sorprendida, hasta creo que me había excitado un poco
-Si estoy... ¡CARAJO! me duele esta porquería...- Respondí tratando de llevar mi mano a mi tobillo, realmente fue doloroso -Creo que me torcí esta cosa- Dije con una sonrisa forzada, Daniel me sentó despacio en el piso para poder ver mejor mi herida
-O por Dios lo lamento tanto Elizabeth me muero de la vergüenza... déjame ayudarte por favor- Dijo Daniel completamente apenado agachándose para acercarse a mí y ver como se encontraba mi tobillo -Permíteme ayudarte a quitar tu zapato... creeme será peor el dolor si se llega a inflamar con el puesto- Dice Daniel desatando mis agujetas para sacar mi calzado con mis medias y así ver como mi tobillo tenía una tonalidad morada -Lo siento que torpe soy ahora mismo te llevó al sanatorio- Sin terminar de pronunciar estas palabras Daniel me sostuvo en sus brazos como si de un bebé se tratase.
Una vez en sus brazos aproveche para sentir el delicioso aroma de su perfume <<Perfume de hombre mi debilidad>> Pensé, Daniel me llevó directo a su auto que se encontraba cerca, me sentó en el asiento del acompañante cuando estiro el cinturón de seguridad como para abrochar me lo, así que yo aclaré mi garganta haciendo que él pare en seco y me mire directo a los ojos, obviamente me ruborice de inmediato por la cercanía de su rostro al mío
-Descuida que no me lastime las manos... yo puedo con esto- Ironice, este hombre me estremecía por completo estando tan cerca de mi, haciéndome recordar mi sueño humedo con él, lo peor o mejor de todo esto es que tenía su aroma tan cautivador que me inundaba, al fin le puse un delicioso aroma a su recuerdo <<Nota mental... tengo que conseguir ese perfume>> Pensé
Daniel se había quedado inmóvil mirándome, yo tomé su mano para quitarle el cinturón y poder abrochar me lo yo sola, parecía que cada roce encendía una chispa entre nosotros.
-Elizabeth esperame un segundo voy por mi celular y mis papeles que se cayeron en la escalera...- Responde Daniel para retirarse corriendo.
Luego volvió para guardar algo en el asiento de atrás. <<¿Le digo que tenemos una enfermería de primeros auxilios en el departamento?...>> Me pregunte, cuando lo vi todo apurado para subirse y llevarme al sanatorio pensé que mejor sería dejarlo hacerlo a su manera.
Al dirigirnos al sanatorio un silencio incomodo invadió el auto así que no pude resistirme a preguntar
-¿Por qué viniste a la estación?- Dije en tono bajo, ya que seguía avergonzada, solo recordaba escenas del sueño de anoche no podía mirarlo o dirigirle la palabra de forma normal
-Nada... solo vine a observarte y conseguir información tuya- Responde Daniel para después de lograr asustarme se empieza a reír a carcajadas -Solo bromeo... vine revisar si es que papá le pagó la fianza a su novia ladrona- Responde cambiando a un tono de desagrado
-¿Y después...?- Pregunte ya completamente curiosa <<Con que la secre era amante... uuuh>> Pensé
-Luego iría al banco hacer unos pagos, hoy me espera un día aburridisimo- Responde un tanto desanimado
-No... ¿y después... sigue ahí la tipa?- Pregunte con toda confianza, necesitaba saber el desenlace de la novela de Diana y Uriel
-Ah... ella... nop, papá ya la quito, lo gracioso es que no es la primera vez que sucede y lo peor le sigue creyendo que ella solo tiene ''mala suerte''- Responde con fastidio pero lamentablemente ya llegamos al dichoso lugar, luego de ser atendida salí un tanto renga del auto con Daniel como apoyo, lastimosamente me dijeron que debería hacer reposo de al menos 2 semanas ya que fuí muy bruta al caer por mi pie provocando un esguince severo
-¿Quieres que te lleve a tu casa?- Pregunta Daniel un tanto tímido
-Si, pero antes le voy informar a mi superior- Dije con fastidio para tomar mi teléfono y llamar a Omar, lastimosamente así como este tipo era conocido como el mejor también tenía un maldito genio de mierda, para resumirlo en la llamada se refirió a mí como una arruinada, que con seguridad no me necesitaría en su caso, que debería reposar para no estar peor de lo que estoy y que me deseaba suerte en mi caos de vida. Me encontraba completamente frustrada tan cerca de aprender del mejor y ahora él no me soporta, vaya día de mierda.

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