CAPÍTULO 2 - ¿QUÉ SUCEDE AQUÍ?
A la mañana siguiente me arregle, busqué mi taza térmica para disfrutar mi café en el auto a camino de la oficina y pase por unas donas que compartiría con Tom para continuar la celebración
-Buenos días vejete, ¿Cómo amaneciste?- Pregunté a mi querido y viejo amigo dejando la caja de donas frente a él para sentarme en mi escritorio que quedaba de frente al suyo
-Buenos días mi pequeña- Responde orgulloso de su pequeña saltamontes que al fin salió a resolver su primer caso
-Hoy voy hablar con los 3 únicos sospechosos que te comente, el abogado, el muchacho de la limpieza y la secretaria del señor, pero a menos que lo confiesen solo tendré pruebas contundentes después que laboratorio me den noticias de las muestras que dejé- Respondí encendiendo mi computadora para así poder conseguir las direcciones y números telefónicos de cada uno de ellos
-Estoy muy feliz por ti pero te quería preguntar por ese tal Daniel, ayer te note emocionada hablando de él ¿O me equivoco?- Pregunta Tom mirándome seriamente arqueando una ceja esperando que le diera explicaciones
-Tranquilo vejete, este cuerpazo que tengo es mi maldición y todos quieren un poco de Eli Santana...- Respondí poniendo mi mano sobre mi cintura como si estuviera posando y riéndome -Es broma... pero no fue el único interesado en mí...- Dije tratando de desviar la atención de Tom hacía Daniel.
-El Sebas también estuvo muy interesado- Respondí sacudiendo mi cabeza sintiendo que se me erizaba la piel por recordar lo desagradable e incómodo que fue con Sebastián insinuándose conmigo y tratando de tocar mis dedos de la mano en el momento de hacerle unas preguntas pero obviamente no se lo había comentado eso sería muy vergonzoso
-Guau... tu primer caso y ya tienes 2 admiradores- Se mofa Tom al darse cuenta que mi cara de desagrado por haber recordado dicho suceso con Sebastián
Luego de unas cuantas risas con Tom me dirigí a mi auto para irme a las direcciones de cada uno de los sospechosos mí primero en la lista era el nuevo abogado pero al irme junto a él lógicamente negó haber robado el reloj, luego fui por el muchacho de la limpieza se quedó solo mucho tiempo solo en la oficina pero otra vez recibo un no como respuesta, ni siquiera una actitud sospechosa o alguna incongruencia en las coartadas que me dieron entonces me fui a buscar a mi última sospechosa, la secretaria que no logre dar con ella ya que justamente estaba de vacaciones y para su conveniencia se fue sin avisar ni contesta las llamadas aunque para mi suerte laboratorio tendría el resultado de las muestras de las huellas en la caja fuerte, ahora era cuestión de esperar a la tarde para tener a mi sospechoso preso
-Quisiera estar en esas series policiacas donde laboratorio responde en el mismo día, en vez de esperar 48 a 72 horas para dar un resultado- Me dije a mi misma en voz alta entonces me fui al set ''Robinson'' para devolver las cintas que me dieron para la investigación pero al llegar ví a lo lejos a Sebastián muy emocionado colocándose una colonia que logró apestaba todo el lugar ni siquiera quería imaginarme cómo olía adentro de la sala de seguridad, así que cerré mis ojos para respirar profundamente y buscar coraje para entrar a dicha sala pero cuando abrí mis ojos un milagro había sucedido, él desapareció, no había señal de Sebastián adentro de la sala de seguridad así que entré aliviada para poder dejar las cintas sobre la mesa sigilosamente e irme corriendo
-¿Qué tal Santana, buscando chicos malos?- Escuché detrás de mí la voz ronca de un hombre hablándome al oído depositando suavemente su mano por mi hombro e instintivamente dejé caer las cintas, me voltee levemente para sujetar el hombro del individuo con firmeza para poder estirarlo y hacer que él vuele cayendo de espalda frente a mi, simplemente todo pasó en segundos, cuando notó que el ''agresor-acosador'' era Sebastián que a unos segundos atrás se encontraba pegado a mi espalda ahora estaba tendido en el piso en la sala, solo se podía oír los quejidos del guardia en medio del silencio cuando Daniel aparece justo en ese confuso panorama
-¿Está todo bien por aquí o estoy interrumpiendo algo?- Pregunta Daniel sin entender la escena que tenía enfrente, de inmediato Sebastián se levantó completamente palidecido
-S-si s-señor, todo en co-completo orden, ¿Verdad señorita Santana?- Habla tartamudeando mirándome con un rostro de súplica, yo sé bien lo que es perder un empleo entonces me compadecí y seguí la corriente
-Le estaba enseñando al Sebas defensa personal- Respondí soltando una fuerte palmada en la espalda del guardia que se encontraba casi cagándose de miedo -Cómo defenderse de un ataque por atrás- Respondí con una sonrisa forzada, no tengo alma pero tampoco soy una maldita como para permitir que este badulaque perdiera el empleo, creo que ya basta la vergüenza que sentía en ese momento y la palmada que le estampe por la espalda
Luego de esa horrenda escena levante las cintas del piso, casi de inmediato Daniel se agacho para ayudarme haciendo esa escena tan cliché donde un apuesto hombre y una mujer muy sexy terminan uniendo sus miradas levantándose lentamente sin despegar sus ojos uno del otro, así que nos levantamos por completo le pedí a Daniel que me llevará a la oficina de su padre
-Por aquí señorita Elizabeth Santana- Me habla con un tono muy galante extendiendo su brazo haciéndome entender que lo sujete para así acompañarme, obviamente acepte rápidamente <<Nunca he visto un caballero en la vida real, no debo perder esta oportunidad>> Pensé.
-Bravo, Robinson hiciste tu tarea- Hable para romper el silencio de la caminata en dirección a la oficina de Uriel
-Si, solo le pregunte a Alan como se llamaba la bella detective que él tiró al piso- Respondió apresurado como para que no escuchara que me llamo ''bella detective'' agachando su mirada, asomándose así una tímida sonrisa, esa maldita sonrisa...
Cuando vi un robusto carrito con monitores, cámaras, y muchos cables por el pasillo que estábamos andando entonces obviamente yo con excelentes reflejos me arrincone a la pared y por inercia sujeté a Daniel junto a mi pegando su pecho al mío quedando frente a frente cuando pasó el carrito que venía a gran velocidad casi golpeandonos, cuando el mismo se fue, todavía no era realmente consciente de cómo nos encontrábamos
-¿Estas... bien...?- Me pregunta Daniel hablando lentamente casi susurrando debido a nuestra gran cercanía sin separarse de mí apoyando sus manos por la pared dejándome totalmente acorralada <<¿...O yo me acorrale?, ¿En que me he metido?>> Me cuestione
-S-si estoy bien...- Respondí sintiendo que me perdía en el aliento de su respiración agitada, solo podía recordar las sabias palabras de mi vecino Josué que me decía todos los domingos a las benditas 6 de la mañana -Huye de la tentación del maligno Elizabeth... huye- Gritó la voz de Josué en mi mente. Nunca pensé que estas palabras serían tan útiles, así que este domingo se lo agradecería
Entonces hice lo más prudente, empuje a Daniel para separarlo de mí para así salir corriendo, pero él logró sostener mi brazo interrumpiendo mi huída
-Perdón si hice algo que no te gusto...- Dice Daniel soltando mi brazo para sostenerlo con delicadeza y con la otra mano tomó mi espalda para así acercarme a él haciendo que me estremeciera por completo, quería atacar esa deliciosa boca pero estoy en un caso abierto de su padre, no puedo fallar ahora
Espero que les esté gustando la lectura. Háganme saber en los comentarios sus opiniones y que tal les parece Santana ♥️

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